Europa y La Rioja: cuarenta años de aprendizajes compartidos


 

    Llegué desde Canarias, un territorio archipielágico, ultraperiférico y fragmentado, y poco a poco La Rioja, un territorio continental, me fue acogiendo y enseñando a mirar la vida con otra serenidad, una mirada que se extiende también a Europa, especialmente desde mi trabajo como profesor de secundaria, donde cada día compruebo cómo las decisiones políticas se traducen en oportunidades concretas para mis alumnos y para mi comunidad.

    Recuerdo con cierta claridad las imágenes de 1986: firmas solemnes, banderas, titulares sobre el futuro de España, y aunque entonces apenas intuía su significado, hoy veo cómo aquella decisión transformó nuestra vida cotidiana a través de programas, fondos y proyectos que se han ido integrando poco a poco en nuestra realidad, desde carreteras y centros culturales hasta iniciativas educativas y sociales que amplían horizontes en pueblos y ciudades.

    En el ámbito educativo, esa presencia se percibe de manera tangible. Erasmus+ ha permitido que alumnos y profesores vivan experiencias de intercambio que amplían su perspectiva, y los proyectos eTwinning conectan centros de distintos países a través de plataformas digitales, promoviendo colaboraciones que van más allá del aula y enseñan a debatir, investigar y trabajar en equipo con compañeros que no hablan nuestra lengua. Los fondos europeos, canalizados mediante el Programa Operativo FEDER La Rioja 2014-2020 y el Programa FSE+ de La Rioja 2021-2027, han financiado mejoras en infraestructuras, digitalización y recursos Europa y La Rioja: cuarenta años de aprendizajes compartidos educativos, permitiendo que nuestros institutos dispongan de aulas más modernas, laboratorios mejor equipados y herramientas para proyectos innovadores, mientras que los fondos Next Generation facilitan la transición hacia entornos más sostenibles y adaptados a las nuevas tecnologías. Además, el Fondo Social Europeo ha apoyado iniciativas para combatir el abandono escolar, reforzar la orientación educativa y ofrecer formación a quienes más lo necesitan, generando oportunidades concretas que cambian la vida de muchos alumnos en La Rioja.

    En una tierra de viñedos, estos apoyos se entrelazan con un sector tradicional que ha aprendido a combinar tradición y modernización. El Rioja se ha consolidado con estándares exigentes, las bodegas se han abierto al mercado internacional y el enoturismo ha generado empleo y nuevas formas de conexión con la cultura local, mientras que la agricultura sostenible se vincula a programas de apoyo que promueven un uso responsable de la tierra. Es cierto que en ocasiones la burocracia puede resultar pesada y que los precios no siempre reflejan el esfuerzo de los productores, pero sin estos programas, la supervivencia de muchas explotaciones sería mucho más frágil.

    Europa enfrenta hoy un momento de gran vulnerabilidad que recuerda lo frágil que es la paz que hemos dado por descontada durante décadas. Los conflictos cercanos, la presión militar en sus fronteras y la tensión con potencias globales muestran que ningún país europeo puede sostenerse aislado. Mientras Estados Unidos adopta políticas que se distancian de sus aliados tradicionales y cuestiona la expansión del bloque hacia los Balcanes, Rusia mantiene posturas agresivas y China se proyecta con más autoridad y control, recordando que la estabilidad no es automática. Estas circunstancias subrayan la necesidad de una Unión capaz de tomar decisiones colectivas, rápidas y eficaces, aunque la historia demuestra que las respuestas europeas a las crisis son complejas y a veces lentas, y que la cooperación interna todavía se enfrenta a diferencias que dificultan acuerdos clave en defensa o comercio.

    En este contexto, los avances logrados en los últimos años en materia de defensa y coordinación, aunque importantes, no eliminan la incertidumbre. Los debates sobre la preparación de la sociedad para situaciones extremas, la coordinación de los ejércitos y la capacidad de Europa para influir en los grandes cambios del mundo muestran que el proyecto europeo sigue siendo frágil, pero al mismo tiempo imprescindible. Tal vez la conciencia del riesgo despierte un sentido renovado de responsabilidad, aunque no garantice que todas las decisiones sean siempre adecuadas.

    En clase, estas cuestiones se traducen en ejemplos concretos: cómo los programas europeos permiten cooperar y aprender, cómo la acción colectiva sostiene derechos y oportunidades, y cómo la historia reciente demuestra que aislarse nunca es una opción. Mis alumnos perciben que Europa no es solo un mapa o un conjunto de normas, sino un espacio donde la cooperación puede protegerlos, ampliar horizontes y ofrecer seguridad frente a un mundo cada vez más incierto.

    Valoro de manera especial la dimensión humana de todo este proceso. La Rioja me ha acogido y sigue acogiendo a personas que llegan de otros lugares para trabajar en el campo, en los servicios o en los cuidados, y esa diversidad entra también en las aulas, plantea retos y abre oportunidades para aprender a convivir, mientras que el marco europeo, con sus programas y derechos, ofrece un marco de referencia para que esa convivencia sea más justa y coherente con los valores de la ciudadanía, entendida como respeto, colaboración y responsabilidad compartida.

    Al mirar estos cuarenta años, siento gratitud hacia La Rioja, que me ha dado un lugar y me permite aportar, y hacia este proyecto compartido que ha ensanchado horizontes y creado posibilidades concretas en mi instituto y en mi comunidad, pero también una responsabilidad tranquila, porque Europa no se construye solo en Bruselas sino en los pueblos, en las cooperativas, en los centros educativos y en los espacios donde enseñamos a las nuevas generaciones a imaginar un futuro que no se cierra sobre sí mismo.

    Entrar en Europa fue abrir una puerta; llegar a La Rioja fue cruzar otra, y mantenerlas abiertas mientras mejoramos lo que hay al otro lado es una tarea compartida que como profesor y como ciudadano que se siente parte de esta tierra quiero seguir impulsando con constancia y paciencia.

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